
No se lo que será, pero no es el caso de este flashback. Ayer se me vinieron las imágenes, hoy al despertar el efecto físico, y en este preciso momento la reconstrucción.
Nos juntábamos y leíamos el Tao, o leíamos, otras simplemente nos juntábamos. No voy a sentar un axioma del “vivir armoniosamente con el mundo”; no lo haré, porque no hablo de hechos consumados, simplemente hablo de una Experiencia.
La búsqueda se servía de esta forma: fluctuar en el silencio, imaginar el escenario, desprenderse de las palabras para pensarse instrumento entre la lluvia y el verso. Desprenderse. Confieso que al tiempo tome otro rumbo, no tan drástico, aunque siempre en mi lógica de mutante: me empezó a costar desprenderme de las palabras, me dolió el trance y ondular en ciertos climas, y llegué a tener un aire sobre-protector a con ellas; mis palabras. Deje mi pincel de agua y mi mulle imaginario, y de a poco comencé a soñar un diluvio apoteótico, quise ver crepitar todas las bibliotecas de Babel, supe ser una nave de mi locura.. Hable de compendios y de cenizas, me hice de fuego por que fui brutal, la consecuencia del ruido. Y ahora vivo con el efecto físico, con las imágenes que se me viene, y con mi memoria, el archivo mas inoperante que conozco; ese vendría a ser mi flashback, algunos días soy como un sol de mediodía y otros soy su viceversa.