martes, 8 de diciembre de 2009

Tango bajo // "de dorapa"



De dorapa

No me hables de la gilada
si no recordas ni tu nombre
te digo fue en la plaza
pegadito al basural.

Yo venia re giroso
de reojo me fichaste
me dijiste una guarrada
me acerque sin vacilar.


Y tu boca mal pintada
mostró tu risa de 4 dientes
nada me importó
nada me importa ya

Ni tu aliento a whisky
ni la luz de la mañana
ni las boinas de los viejos
ni el perfume barato en tu corderoy


Yo te amo mi princesa
y mi destino esta cagado
forcejeando contra el muro
tu pollera en el  tinglado

Hondura seca y borracha
te la puse de parado
ligustrinas en tus pechos
corazón atormentado

Y el  agónico final
tejido en hilos de baba
y el fatídico percal
juntando arena en la hamaca

Me bajás del pedestal
si el amor es un reflejo
y cogerte el monasterio
mi bajeza es el umbral

Y el romance  la crudeza
del arrebato invernal
gambetiando la guadaña
de nuestro trunco andar.



martes, 1 de diciembre de 2009

Abismal // descripción tonta de un flash back tour





bajar / irreversible / flash / back / tour / avanzar / descender //velocidad / crecer /  caer / bajar / un halo / un extender / un desgarro / imantación / acelerar bajo fondo / distorsión / nébula / fábula / fugaz / alucinación / desprende / agrieta / espacial / bajar / caer  /flash / infancia/ hilado / fino / hilado / dios / entre / tejen / exaltan / sensorial /  todo baja / ligero / oloroso / ligeroso /  incierto / flash / sucesión /  baja / elastisa / pellejo /  imagen / manzana / corona / sol / árbol / separa / desprende /  arrastro / conmigo / siempre / aferro / rehenes / deseo /  poseer / cripta / todas esas cosas que no puedo dejar /... /  las dejo en la superficie / me hundo en algodón negro / miles de veces como de flashes en el segundo épico de bajar / paroxismo / sangre /  sucesión de las sucesiones de las cintas fílmicas momificándome  / flameando /tornando /dibujando mi silueta en el recorrido / gritar / ansiedad / estrepitosa ansiedad  /fugaz imagen mi abismo / ¡qué puedo contar de mi cuerpo! / si se confunde con la bruma si de pronto la carne y el pellejo se despegan y descienden aun más rápido / la alma a oscuras / los ventanos cerrados / la brisa asfixiándome /delineándome los ojos / cortajeándome su velocidad /gritar / vago  éter / bruma / imantación / abismo dentro / perforo volátil  negro / no me aproximo / no lo sé / pero bajo y bajo /ficción / elasticidad / flameo /¡nadie ha dicho basta aun!/
nada me ha roto los huesos / ningún mármol / ningún lodo /abismo / imagen / sucesión /
mientras sigo / sigo / volviendo  / flash back tour /  ya lo vi / los vi / infancia / dolor / pasión /  esta espesura / el aroma rancio /  escatológico en maceración / orquesta de lirios y lobos desgarrando la noche desde su desasosiego / mientras bajo / aceleración / ¿a donde bajo? /¿bajo? /¿subo? /¿luz? /barro, cielo, muchas muertes / mi alma fantasmal arranca el abismo lo desgarra /me traslado a gran velocidad / abismos sensoriales / abismo y viceversa / su revés / la misma cosa / muchas mismas cosas partes de la misma cosa / abismal / eso que llama / eso que chupa /  que nos espera / que imanta en permanencia /  el traslado / eso nos ha ofrecido / el traslado /en lo abismal / y en lo invertido /


domingo, 22 de noviembre de 2009

Gatronomía familiar // 2do movimiento

 


...la única relación en serio que tuve y he de tener con los cítricos, es con el limón. Mi papá preguntaba ¿tomás tu cocktail? y ahí nomás exprimía medio limón y completaba el vaso con soda.

Con el tiempo, necesité ponerle a la soda el jugo de dos mitades de limón,  lo cual ya es un hábito en mi incansable lucha contra la sed y el sentimiento corpóreo de vacuidad. El limón sin agua lo siento dulce, pero la sensación posterior al trago me deja pletórico y con ganas de gritar a los cuatro vientos cuanto me gustás. Raro que coma naranja, pomelo más extraño aún: al pedo.  Limón, caballito de batalla, incansable compañero del beber, en rodaja o gajo, un Hércules contra las inclemencias del tiempo y los mocos, un referente en la lucha cuerpo a cuerpo con el desconcierto más pueril de cuando nada sabe a nada: el limón; equilibrador universal de aguas-ardientes de bajo mote, el acido justo para carbohidtratos, escalopes y pescados; sabor perfecto como pocos, remedio casero, promotor de gestos chistosos, fuerza y poder del amor y del peronismo: limón, noble infaltable.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Gatronomía familiar // 1er movimiento




Menu del día: 


...mi abuelo compraba las ormas de queso, los salamines secos, las nueces y todo tipo de ajíes. Vivía armando conservas en fracosgigantes de vidrio con tapa de madera que él mismo hacía y mi abuela le decía a los gritos que parara un poco con tanto frasquerío. La cocina siempre olía muy fuerte a picante y yo  esperaba la siesta para comerme una punta de ají, y jamás nadie se enteraba de estas aventura porque yo aparte de muy valiente era tenaz en el arte de dar el golpe. Todo ese arte caducó cuando mi colon se inflamó y el medico se indignó porque le parecía una aberración que un nene de 5 años comiera ajiputaparió. Mi papá se reía y decía "a los medicos los carga el diablo". Luego él en la cocina de su taller -siempre todas sus casas y sus distintos espacios fueron y son como un solo y extensivo gran taller-  viviamos en Boedo en aquel entonces, mientras cocinaba me decía: "te compré caramelos Ivan" y me daba los dientes de ajo enteros y pelados que yo deleitaba. Mi abuelo me preparaba unos sanguches que él comía en la Europa solo en época de bonanza; abría un pan y le metía queso sardo (antes ese queso mucho más fuerte) y una rodaja de cebolla. Ese, es al dia de hoy que es mi sanguche preferido,  aunque cuando descubrí las anchoas - en aquel entonces yo debía medir unos 40 cm-  encontré mi caramelo favorito. Mi abuelo bebía a diario y comía como una bestia todo tipo de picantes. Eran frecuentes algunos platos que hace tiempo no pruebo: bacalao, conejo guisado, ensalada de shopska, entre otros inmemoriables.   Recuerdo que en los guisos ponía pimienta negra en grano en la misma proporción que las arvejas.Una bestia el viejo. Bebía ginebra, vino tinto y vivió plenamente esa vida gastrónomica hasta los 95 años, la herencia de la bebida seca y los picantes sigue vigente entre...


jueves, 29 de octubre de 2009

Tour socrático // educación sentimental






El nene dice que es cierto, no hay fe improbable. No me importa si a otro no le pasa lo mismo. No me importa, nunca. Al nene le sobra paño y se alimentó porque robaba comida a sabiendas de que el amor existe. Fue enseñanza paterna, que de tan añeja me parece ficticia. Y hoy no importa con que elixir arrincone a las horas, sé que no fuma. Y sé que en el ominoso pálpito de saberse libre, por  exceso de sabiduría, se tornó triste, por carencia de verdades. El nene sigue robando para abdicar a la vida vencida. Porque el trayecto es corto y aunque socráticos eran los de antes, el nene se emancipó de todo. Un croto de mierda igual que su padre, que tampoco fuma.  El suministro de placebos es impagable, no obstante, las cosas en mi vida van mucho mejor que en los diarios con los que me tapo de noche. 4 a.m., madrugada primaveral en el parque y me tiene sin cuidado que a tus hijos les falte la guardia pretoriana para pisar la vereda.  Solo el hombre disgregado no comprende el sentido del orden. La naturaleza se corresponde.  El plomo tiene inscripto tu nombre porque todo el resto es correspondencia. No hay forma de transformar en confort el callo del egoísmo que se formó en el miedo. En tu miedo asegurado. Vos me dirás – no sin falaz elocuencia civil-  que soy un loco, un viejo cegado por la soledad y el alcohol. No es cierto eso, siempre fui un hijo de puta, de pibe empujaba a las viejas para afanarlas. Jamás tomé alcohol y hoy me ves en el banco de la plaza con mi radio a pila desde temprano, desayunando tu basura; no quiero ser el ejemplo de tus hijos. Y no estoy solo, somos miles de soledades mirándote. Y  buscaré sin clemencias entre el odre, la pestilencia y la sombra de los alrededores  mi sueño profundo;  y profanaré tu papelera y obtendré el placer de cronometrar el éxtasis en mi esfínter, para la descarga en los yuyos altos. No me importa que este seco, que no quede yerba, toda la zozobra de mi eterna juventud de deliquio y  pesadilla no son nada comparado con el poder de mi corazón en el día de hoy.

martes, 15 de septiembre de 2009

Tour de Ultimación // expediente nº 097-12









Por entre las nubes -perfectas en su quietud vaporosa- el primer rayo de luz caía sobre la ciudad taciturna y reflejaba en el lívido rostro de Claudio (particularmente en sus pómulos sobresalientes del semblante) una mueca ajena, como de poseído. Así, la luz presolar nos descubría a los dos entrando por la puerta de su edificio. Usted se preguntara con lógica elocuencia ¿Con que propósito este hombre pudo soportar un amorío tan ridículo e incompatible? Aun no se si explicárselo señor, solo he elaborado una respuesta o un bosquejo de ella que, por rebuscada, no merece ser pronunciada. Aun no comprendo como amanecí en un lugar del que no fui arquitecto, en una cama desecha y kilométrica de sabanas celestes y decoloradas por el agua, el jabón y el sol; en ese cuarto diminuto en comparación con el lecho, blanquísimo y como encendido por la violencia lumínica sobre las paredes manchadas, sobre el aparador, en el piso de pinotea, sobre un libro aplastando a otro; esa luz que va llenando poco a poco la vacuidad de una taza con un saquito de infusión fermentado por la dejadez colgando de la asa mientras los pájaros explotan allá afuera. La luz violenta, ciega, la luz sobre todo: en mi tez parda y granosa. El sabor a ceniza muy picante en mi boca, sulfuraba mi paladar. Tenía sed. Todo un extraño suceso que no imaginaría jamás, ni un piso como ese ni la luz entrando al cuarto de esa manera. No llegué hasta ahí con mi consentimiento, eso lo sé, aunque es lo único en certidumbre. Y es cierto que planié llevarlo a su departamento y mutar en el déspota que él adora cuando juega a no darse vuelta, pero no así, no como parece haber sucedido. Nunca - créame - habría de diseñar mañana tan imperativa y confusa como la última.

domingo, 24 de mayo de 2009

Torneo barrial (retiro)






Vuelvo rengo y sucio de jugar
suave rumor vecinal, y el frío...
Voy doblando por Natal.

Siendo hoy la sombra del que fuí
reminiscencia de aquel 5 aguerrido
ya no doy con el piné

No es por la derrota el malestar
es solo otro torneo barrial, perdido...
lo que inquieta es el umbral
*.


*(...Te pedí un corner corto, ajustado a la boba y me la serviste limpísisma. Zafé de la marca quebrando cintura, sin elegancia, perfilandome para la zurda. Imaginación al poder. Un segundo después quede contra la raya; la lectura sugería un centro bombiadito, al segundo palo, ideal para el frentazo del Gigante, pero no. Me la morfé. Tiré un sutil autopase entre la banda y el marcador justo entrando en plena área chica y pasé, volví a sortear otro entuerto a estirpe de potrero, y me entusiasmé ciego como suelen hacerlo los morfones. En el altivo y delirante ataque de habilidad: redoblé la apuesta: osé enganchar para afuera, a contrapierna, y el segundo marcador de ellos pasó de largo mientras se me abría el panorama, me la pedía hasta el aguatero y en el derrotero de semejante empresa individual, fruto del capricho y el corazón, mi-torso-iba-girando-en-cá-ma-ra lenta hacía el cogollo del área (el punto penal) y ahí, ahí, en una baldosa sentí el gélido beso del ocaso. En el efecto físico, la desligazón osea tronó inequívoca.
Es el fin, viejo.
En el eco de las voces proliferadas en la multitud del área, se seguía escuchando, como voz cantante, mi hueso, pues mi rótula aún seguía en su lugar, y mi cuerpo ya había tomado otro camino. Caí en el área chica, boca arriba jadeando (pude escuchar que algún peladrúm gritaba: ¡penal, penal...!) en el pasto se imprimían las sombras de los jugadores, aunque el cielo, extrañamente, era un plomizo telón de cierre típicamente otoñal)